Movimiento Familiar Cristiano - MFC Miami

lecturas.jpg"Web Log" dirigido por Rafael Nuñez
  Con temas de interes espiritual para la salud del Alma.
 

Lecturas para el Alma


October 4, 2009
UNA SOLA CARNE

 

"UNA SOLA CARNE" 

          En la estupenda página del Génesis 2, 18-24, Dios hace desfilar  ante el hombre "Todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo" para que le dé a cada uno un nombre y vea si entre ellos encuentra una "ayuda adecuada". Adán pone nombre a cada animal, pero ninguno de ellos satisface su necesidad de compañía y amor. Entre tanta variedad de seres el hombre se encuentra solo, distanciado de ellos por el don altísimo de la inteligencia y de la voluntad que le hace "imagen" de Dios. Dios entonces provee a llenar su soledad: "No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle una ayuda adecuada". Crea entonces a la mujer y cuando se la presenta, Adán prorrumpe en una exclamación de algría, reconociendo en ella a la compañera del todo semejante:

"¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!".

          Creada para ser ayuda del varón, la mujer lo completa, lo mismo que ella es completada por él. Idéntica naturaleza humana la de ambos, pero diferenciada en dos sexos que en el plan de Dios tienen la gran función de integrarse, sostenerse mutuamente y colaborar con él a la multiplicación de la especie humana. El texto de esta página concluye: "Por éso abandonará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne". La indisolubilidad del matrimonio tiene aquí su raíz y su razón profunda y sagrada.

          La indisolubilidad del matrimonio ya afirmada en los albores de la humanidad es restablecida plenamente por Jesús (Marcos 10, 2-16). Ella asegura la estabilidad y la santidad de la familia no sólo para bien de los cónyuges, sino también de los hijos. Muy oportunamente este relato del evangelio termina con el trozo referente a los niños. Jesús dice a los discípulos que, molestos por el contínuo asedio de los pequeños al Maestro, querían alejarlos: "Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios"; y al abrazarlos y bendecirlos, cierto que acogía y bendecía a las madres que se los presentaban. El cometido de los padres cristianos esprecisamente "inculcar la doctrina cristiana y las virtudes evangélicas a los hijos amororsamente recibidos de Dios". Repitiendo el gesto de las mujeres judías, los padres deben llevar a sus Hijos ante Jesús para que, bendecidos por Él y creciendo en su escuela, conserven la inocencia y sean un día introducidos en el Reino de los cielos preparado para ellos.

 

ORACIÓN

Oh Dios, que con tu poder creaste todo de la nada, y, desde el comienzo de la creación hiciste al hombre a tu imagen y le diste la ayuda inseparable de la mujer, de modo que ya no fuesen dos, sino una sola carne, eseñándonos que nunca será lícito separar lo que quisite fuera una sola cosa.

Oh Dios, que al consagrar la unión conyugal, le diste un significado tan grande, que en ella prefiguraste la unión de Cristo con la Iglesia. Por tu voluntad la mujer se une al hombre, y la sociedad familiar, la primera en ser instituida, goza de aquella bendición que nunca fue abolida ni por la pena del pecado original, ni por el castigo del diluvio.

Mira con bondad a toda esposa cristiana que al unirse a su esposo quiere ser fortalecida con tu bendición. Abunde en ella la unión y la paz, y siga siempre los ejemplos de las santas mujeres, cuyas alabanzas canta la Escritura. Confíe en ella el corazón de su esposo y, teniéndola por digna compañera y coheredera de la gracia de la vida, la respete y ame siempre como Cristo ama a su Iglesia.

También te pedimos Señor, que los esposos permanezcan firmes en la fe y amen tus preceptos; que, unidos en matrimonio, sean ejemplo por la integridad de sus costumbres y, fortalecidos por el poder del Evangelio, manifiesten a todos el testimonio de Cristo; que su unión sea fecunda, sean padres de probada virtud, vean ambos los hijos de sus hijos y, después de una feliz ancianidad, lleguen a la vida de los bieaventurados en el reino celestial. Amén

INTIMIDAD DIVINA, Meditaciones sobre la vida interior.

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¿HABRÁSE VISTO ALGUNA VEZ QUE EL PRODUCTO DISEÑADO ESCRIBA SUS

PROPIAS INSTRUCCIONES DE FUNCIONAMIENTO? ¡NO! 

Hombre y mujer, diferentes y complementarios. Veamos a nuestro cónyuge y digámosle: "Tú si eres hueso de mis huesos y carne de mi carne", y sabiendo que el amor no es un sentimiento pasajero, sino una decisión que tomamos para hacer feliz a otra persona (y no solo egoístamente a nosotros mismos), apoyémosnos en nuestra pareja que es nuestro complemento, que es nuestra ayuda adecuada. Dios creó a la mujer para el hombre, y al hombre para la mujer. El diseñador lo planeó y lo fabricó de esa manera. El Diseñador es el que sabe perfecta y ciertamente cómo trabaja correctamente su diseño. Las instrucciones del funcionamiento del proyecto del matrimonio las escribió el mismo Diseñador de dicho proyecto. ¿Habráse visto alguna vez que el producto diseñado escriba sus propias instrucciones de funcionamiento? No. El Diseñador!

Entonces no escribamos nuestras propias reglas e instrucciones de uso y funcionamiento. El libro de instrucciones son las Sagradas Escrituras. Leámoslas, meditémoslas y funcionemos de acuerdo a ellas. De esa manera el proyecto funcionará a plenitud y durará mucho tiempo.

R.A.N.

 

 

 


October 6, 2008
El Amor Falso

El Amor Falso

 

El amor que encontramos en la vida cotidiana con frecuencia esta mezclado con otras muchas motivaciones y segundas intenciones. Como escribe Von Gebsattel, “bajo la bandera del amor, navegan muchas fragatas de egoísmo”

 

Si observamos atentamente, veremos que, cuando se habla de amor, a menudo este amor es simple vanidad, o una forma de autoafirmación, o una manera de satisfacer una necesidad afectiva o sexual, o una especie de compensación de otras carencias. El amor es en esos casos una forma transferida de egoísmo. Amamos fundamentalmente porque el objeto amado nos completa, nos satisface, se integra en nuestra personalidad como un elemento mas de realización personal. El ser querido, mas que un destino peculiar que es preciso respetar y hacer crecer, es un simple complemento del “yo”. Y el amor, una buena coartada para que nuestro egoísmo se agigante.

 

Aquí no se concede a las personas el valor que tienen en si, sino el valor que tienen para si; con el amor no se pretende la felicidad del otro, sino fundamentalmente la propia felicidad y el propio esplendor narcisista.

 

Paralelamente, aparecen los celos. Al menor indicio de que la persona de quien se espera un afecto desproporcionado venga a dispensar a otros la misma atención, provoca un fuerte sentimiento de contrariedad. El celoso vive sometido a una tensión que oscila entre la esperanza de ser amado y la sospecha de ser menos querido o de ser engañado. Esa tensión puede representar un verdadero tormento.

 

En todas estas manifestaciones, no encontramos la verdadera expresión del amor maduro, sino apenas su forma incipiente o larvaria. El amor inmaduro dice así: “Te amo porque me haces feliz”. El amor maduro, por el contrario se expresa de diferente manera: “Soy feliz porque te amo”. En el primer caso, el amor es apenas un medio que utiliza la persona que ama para llegar a ser personalmente feliz; en el segundo, una verdadera entrega para hacer feliz a la persona amada. El amor egoísta es una hipertrofia del propio yo; el amor autentico, un vehículo de donación generosa.

 

Aquel que ama verdaderamente lo hace por puro amor, sin segundas intenciones, sin motivos secundarios: ama con un amor coherente, simple, entero, de una sola pieza. Con una entrega total, en el espacio -sin reservas- y en el tiempo, hasta la muerte. Ese amor irrevocable se llama fidelidad.

 

Del Libro “Amor y Egoísmo”

 

Por Rafael Llano Cifuentes.

 


August 12, 2008
El Amor como Filosofía de Vida

“El Amor como Filosofía de Vida”

Del libro “Madre Teresa – Sus meditaciones preferidas”

 Por Mariasusai Dhavamony

 La Madre Teresa hablaba frecuentemente del amor.

 ¿Qué cosa es el amor?  El amor es dar y darse.

           Ser hombre no es más que darse y dar. Dios amó tanto al mundo que le dio a su propio Hijo. Jesús se dio a si mismo para salvarnos, sufriendo y muriendo en la cruz. Es el don más grande. Como si este primer  darse no fuese suficiente, Cristo se hizo pan de vida para darse a nosotros. Los pobres son el don de Dios. Son nuestro amor. Muchas personas son pobres espiritualmente, es decir, no son amadas por nosotros, son abandonadas por los parientes, por los padres, por los vecinos, por los prójimos. Debemos ayudar a la gente a reconocer a Dios en la presencia de los pobres. No a dar porque debamos dar, sino porque queremos dar. La Madre Teresa decía a la gente: “No tengo necesidad de la abundancia de uestedes. No quiero que me den lo que les sobra. Nuestros pobres no tienen necesidad de la lástima de ustedes; no tienen necesidad de la simpatía de ustedes. Tienen necesidad del amor y de la bondad de ustedes.”

 

             Debemos amar a Jesús con todo el corazón. Debemos ver a Jesús en los hombres y en los pobres. Somos enviados para hacer su amor entre la gente, para llevar su amor y su compasión a los más pobres entre los pobres. Somos enviados para ser el amor de Dios. Debemos ser capaces de darnos completamente a Dios de tal manera que Ël pueda poseernos.

                “Es necesario que cada hombre tenga alimento, medicamentos, la posibilidad de curarse; pero sobre todo amor. La injusticia más grande con relación a los pobres es no respetarlos, es el desprecio.

            Hoy el mundo está lleno de muchas medicinas para varias enfermedades; pero lo que falta es del amor.”

 

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       Miremos a nuestro alrededor. Nuestros seres más queridos, nuestros seres más cercanos, nuestro cónyuge, nuestros hijos o nuestros familiares ¿No estarán ellos padeciendo de pobreza de espíritu porque nosotros no les alimentamos con el amor? Y aquélla frase del evangelio “Cuanto hicisteis a uno de esos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 49) ¿ No aplica acaso a nuestras acciones hacia los seres más queridos? ¿Hacia nuestro cónyuge?

 




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